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Me he jubilado con 32 años y esta es la última página sobre marketing que voy a escribir.

No voy a aceptar más clientes, así que aquí lo tienes todo:

Llevo más de 10 años dedicándome a vender cosas por internet.



He trabajado con clientes.

He creado productos propios.

Los he vendido con...

Webinars.

Campañas de Mail.

Anuncios.

Automatizaciones.

IA.

Lanzamientos.

Retos.

Membresías...

La lista es interminable.

He probado prácticamente todas las herramientas que se supone que necesitas para tener un negocio online.

Y he trabajado mucho.

Demasiado, probablemente.

Pero el año pasado cambió mi vida.

Me casé.

Compramos una Casa de Campo que hemos estado arreglando:

Y justo la semana en la que estoy escribiendo esto, la sexta vivienda para arreglar (mucho) y alquilar:

Tengo todo esto entre manos y llegué a la solución lógica.

Si con los alquileres y reformas disfruto y generan de sobra para vivir...

Ya no necesito aceptar más clientes.

Así que he decidido no hacerlo.

Pero antes de cerrar esta etapa hay una cosa que quiero dejar hecha.

Porque después de más de una década dedicado al marketing te imaginarás que he creado multitud de cosas y descubierto unas cuentas.

La última tiene que ver con algo que pica un poco:

Ya no quedan clientes vírgenes.

No hablo en el sentido literal.

Hablo a nivel marketing.

Hace 15 años la gente no sabía ni qué era el marketing digital.

Hacías un lanzamiento, un lead magnet y todo parecía nuevo.

Ahora todos conocemos (y conocen) los palabros raros que utilizamos en la industria: funnels, ads, webinars...

Mi cliente y tu cliente lo ha visto todo:

Ha visto el mismo guión del anuncio que utilizas, ha entrado en el grupo de Whatsapp y ha visto que siempre queda solo 1 plaza.

Conoce las historias del héroe, del fundador, los falsos descuentos...

Probablemente estés pensando: "A ver qué táctica está usando Javier en esta landing".

El cliente moderno conoce el juego.

Y eso cambia la forma en la que tienes que jugarlo.

Porque tu problema ya no es conseguir atención.

Nunca ha sido tan fácil aparecer delante de tus posibles clientes.

Publicas un Reel, un TikTok, una Story, haces un anuncio por 5€/día.

Y puedes aparecer delante de miles de personas.

El reto es otro.

Que tienes pocos segundos.

Normalmente menos de 1.

A veces 10.

Con suerte 30.

Si eres el mejor del mundo en esto 60 segundos.

Y después...

Siguiente video.

Siguiente persona.

Intentamos vender productos de cientos o miles de euros en un entorno diseñado para que la persona no preste atención a nada durante demasiado tiempo.

Y el consejo generalmente es: MÁS VOLUMEN.

Así que empiezas a producir. A grabarte.

Más Reels, más historias.

Esperando que el algoritmo enseñe tu cara suficientes veces para que alguien termine confiando en ti.

10 impactos.

30.

50.

100.

150.

Hasta que un día compra.

Con suerte.

(Y normalmente el algoritmo no es tan bueno con nosotros).

¿Hay otra forma?

¡Claro! Sino menuda depresión.

Yo la bauticé como:

Marketing de Contención

La idea es relativamente sencilla.

No intentas hacer todo en el mismo sitio donde consigues la atención.

Utilizas las redes para captar.

Y después, lo más rápido posible...

Sacas a la persona de ahí.

La llevas a un espacio que tú controles.

Sin notificaciones.

Sin vídeos de gatitos debajo.

Sin otro gurú apareciendo 13 segundos después.

Y sin depender de que el algoritmo decida ser buena gente contigo.

Un lugar donde te puede prestar atención durante 30, 60 o 90 minutos.

Los suficientes para explicarle:

Qué está haciendo mal.

Por qué lo que ha probado hasta ahora no funciona.

Qué ha cambiado en la industria.

Qué debería hacer.

Cómo funciona tu solución.

Por qué debería confiar en ti.

Y cuál es el siguiente paso.

Puede ser una VSL.

Una clase.

Una campaña de emails.

O todo a la vez.

Mi formato favorito durante años ha sido uno:

Un Webinar.

Sé que no son nuevos ni super molones.

Pero llevan funcionando desde que empecé.

Y siempre han sido una de las estrategias más sencillas y fiables que te permiten conseguir lo máximo con la mínima complicación posible.

Funcionan porque te permiten hacer algo que un vídeo de 30 segundos nunca va a poder hacer:

Darle tiempo a una persona para tomar una decisión informada.

Ahí es cuando entiendes que tu contenido no necesita vender, necesita llevar a la persona al siguiente paso:

Las Redes llevan al Webinar.

Con el Webinar captas el Email.

Con los Emails y el Webinar presentas tu Oferta.

Así de sencillo es un sistema rentable.

El problema es que cuando te sientas a hacerlo surgen mil preguntas.

¿Qué programas uso?

¿Por qué son tan caros?

¿Cómo conecto todas las herramientas?

¿Tengo que crear todo eso yo solo?

Yo mismo tenía mi mini-Frankenstein creado con una herramienta para cada cosa y pagando algo más de 1.000 euros al mes por todo.

Y entonces un antiguo cliente, Ismael Soltero, me presentó Systeme.

Nah, demasiado barato para que sea bueno.

Pero poco a poco empecé a mover cosas allí.

Primero un embudo.

Luego las formaciones.

Luego los pagos.

Los emails.

Los afiliados.

Y me di cuenta de que el resto de herramientas no me hacían falta.

Mucho menos dinero y, sobre todo, menos cosas de las que estar pendiente.

¿Es Systeme la solución a todos tus problemas?

Obviamente no.

Es una herramienta.

Lo importante es lo que hagas con ella.

Saber cómo estructurar ese webinar.

Qué decir en él.

Qué emails mandar.

Cómo presentar tu oferta...

Te lo digo yo que para las reformas me he comprado un montón de maquinaria y todavía no sé construir una casa.

En fin.

Entonces pensé:

¿Y si entrego la herramienta, pero también el sistema?

Dicho y hecho.

Llevaba años recomendando Systeme a mis clientes, la mayoría lo utilizan.

Entonces Systeme me propuso ofrecerlo de manera más abierta a cambio de una comisión muy jugosa, no nos vamos a engañar.

Así que junto a la herramienta te llevas:

1. La Estructura del Webinar

2. Las diapositivas para que puedas modificar mi presentación.

3. La campaña de email. Para que simplemente los modifiques a tu oferta.

4. El embudo. La plantilla para copiar y pegar el embudo completo en Systeme.

5. Las Automatizaciones. Todo lo que pueda hacer la tecnología no deberías hacerlo tú.

Este es el trato:

Tú no me pagas nada.

Systeme lo hace por ti.

Creas tu cuenta con mi link y pagas lo mismo que si lo hicieses por libre.

47 dólares al mes. Unos 40 euros.

Ellos consiguen un cliente.

Yo recibo una comisión.

Y tú te llevas todo mi sistema y la herramienta para aplicarlo.

No necesito inventarme una historia sobre querer cambiar el mundo.

Simplemente es un trato en el que los 3 ganamos.

La única condición:

Debajo tienes 2 botones (con mi link), si quieres hacer el pago mensual o el anual.

Con el anual te llevas dos meses gratis.

Si quieres recibir y utilizar mis plantillas, emails, webinars, funnels, etc.

Tienes que registrarte (o crear una cuenta nueva) con mi link en el plan de Webinars.

Si lo haces en otro plan (ya sea más caro o más barato) o sin mi link, no podrás copiar y pegar todo el sistema en tu cuenta.

No hay ningún tipo de permanencia en Systeme.

Bonus extra mientras permita el acceso:

Los que os apuntéis esta semana os lleváis incluido también el acceso de por vida a Grupo Bistró, mi Comunidad Privada.

Completamente GRATIS.

Donde encontrarás parte de mis formaciones y es el único espacio donde sigo escribiendo una Carta Mensual sobre Marketing.

Cuando accedas a Systeme mándame un mail a javier@desanpedromedia.com para enviarte el acceso a todo.

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